martes, 11 de octubre de 2011

LLAIMA- MASCARILLA FACIAL/ CORPORAL -VOLCANICA


El barro, aprovecha sus propiedades

El barro tiene propiedades refrescantes, antiinflamatorias y cicatrizantes porque está constituido de minerales existentes en el agua y la tierra y porque contiene oligoelementos (componentes químicos indispensables para el crecimiento y ciclos reproductores de plantas, animales y seres humanos). 

Cuando se evapora el agua de su estructura, el barro se transforma en un elemento libre de contaminación y con las cualidades de tonificar, desinfectar, hidratar, estimular, pulir y depurar la piel. 

Así ha sido desde tiempos inmemoriales. Debido a esto es que, antiguamente, era utilizado por griegos, romanos, árabes y otras civilizaciones para el tratamiento curativo de distintas enfermedades.





Cualidades 
 
Terapéuticas


En congestiones de riñones, estómago, hígado, vientre y otros desarreglos en los órganos internos como flatulencias, mal aliento, úlceras, fiebres, las cataplasmas de barro poseen un efecto maravilloso, pues absorben y cicatrizan, descongestionan el interior, activan la circulación sanguínea en la piel y revitalizan el sistema nervioso con las energías magnéticas, eléctricas y solares provenientes de la tierra. En el interior del cuerpo actúa su efecto calorífico: Cuanto más se calienta el barro aplicado sobre la piel, más se extrae hacia fuera el calor interno que se combate. A nivel interno el barro actúa como un agente purificador, eliminando toxinas, sustancias venenosas y agentes perturbadores que pasan al barro. El barro utilizado en tratamientos terapéuticos (y cosméticos) debe ser extraído de lugares apartados de cultivos con cualquier tipo de abono químico y de lugares lejanos a terrenos que funcionan como basureros. Se debe tomar en cuenta que, a pesar de sus múltiples funciones terapéuticas, existen contradicciones en el tratamiento con barro, como es el caso de las personas que sufren de tuberculosis pulmonar, hipertensión, enfermedades del corazón o mujeres embarazadas.


Cosméticas 

Para obtener una piel hermosa y con vitalidad, año tras año, se recomienda untar el barro en todo el cuerpo por lo menos dos veces al mes y dejarlo plasmado por un lapso que puede ser desde media hora hasta una hora. El principal objetivo de este procedimiento es tonificar y ayudar a la reactivación del desarrollo enzimático de la piel y los tejidos. El barro aumentará el contenido de agua de las células, limpiará los poros, erradicará las impurezas y las células muertas, y mineralizará la piel. Independiente de la época en que se lleve a cabo, el tratamiento con barro creará la sensación de frío en el cuerpo, debido a la energía desprendida por todo el organismo. En tratamientos faciales es recomendable aplicar el barro un poco tibio, en forma de máscara y por un lapso de media hora. Los oligoelementos desinfectarán y desintoxicarán las células, y repondrán los minerales necesarios para que la piel logre un desarrollo enzimático más intenso.